Cada 16 de agosto, en Argoños (Cantabria), se celebra la tradición de bendecir y repartir uvas durante la misa en honor a San Roque, un gesto cargado de simbolismo y comunidad.

Aunque su origen exacto no está documentado, la costumbre combina varias raíces: la ofrenda de los primeros frutos, el reparto comunitario de alimentos bendecidos, la señalización del calendario agrícola y promesas tras plagas. Esta ceremonia refuerza la gratitud, la protección y los lazos vecinales, manteniendo viva una tradición centenaria en el municipio.